
- Caí al suelo y oí una voz que me decía: “Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?”.
- Y ahora, ¿qué esperas? Levántate, bautízate y lávate de tus pecados, invocando su nombre.
Versículo de la Biblia del día
El Señor libra a sus siervos;no serán condenados los que en él se refugian.





