Escogí el camino de la verdad; he puesto tus juicios delante de mí. | He optado por el camino de la fidelidad, he escogido tus juicios. |
Inclina mi corazón a tus testimonios y no a la avaricia. | Inclina mi corazón hacia tus estatutos y no hacia las ganancias desmedidas. |
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Y andaré en libertad, porque busqué tus mandamientos. | Viviré con toda libertad, porque he buscado tus preceptos. |
Me apresuré y no me retardé en guardar tus mandamientos. | Me doy prisa, no tardo nada para cumplir tus mandamientos. |
Nunca jamás me olvidaré de tus mandamientos, porque con ellos me has vivificado. | Jamás me olvidaré de tus preceptos, pues con ellos me has dado vida. |
Lámpara es a mis pies tu palabra y lumbrera a mi camino. | Tu palabra es una lámpara a mis pies; es una luz en mi sendero. |
Por heredad he tomado tus testimonios para siempre, porque son el gozo de mi corazón. | Tus estatutos son mi herencia permanente; son el regocijo de mi corazón. |
Mi escondedero y mi escudo eres tú. En tu palabra he esperado. | Tú eres mi escondite y mi escudo; en tu palabra he puesto mi esperanza. |
La exposición de tus palabras alumbra; hace entender a los sencillos. | La exposición de tus palabras nos da luz, y da entendimiento al sencillo. |
Ordena mis pasos con tu palabra y ninguna maldad se enseñoree de mí. | Guía mis pasos conforme a tu promesa; no dejes que me domine la iniquidad. |
La suma de tu palabra es verdad, y eterno es todo juicio de tu justicia. | La suma de tus palabras es la verdad; tus rectos juicios permanecen para siempre. |
Mucha paz tienen los que aman tu Ley, y no hay para ellos tropiezo. | Los que aman tu ley disfrutan de gran bienestar, y nada los hace tropezar. |
¡Libra mi alma, Jehová, del labio mentiroso y de la lengua fraudulenta! | Señor, líbrame de los labios mentirosos y de las lenguas embusteras. |
Alzaré mis ojos a los montes. ¿De dónde vendrá mi socorro? Mi socorro viene de Jehová, que hizo los cielos y la tierra. | A las montañas levanto mis ojos; ¿de dónde ha de venir mi ayuda? Mi ayuda proviene del Señor, creador del cielo y de la tierra. |
No dará tu pie al resbaladero ni se dormirá el que te guarda. | No permitirá que tu pie resbale; jamás duerme el que te cuida. |
Jehová te guardará de todo mal, él guardará tu alma. Jehová guardará tu salida y tu entrada desde ahora y para siempre. | El Señor te protegerá; de todo mal protegerá tu vida. El Señor te cuidará en el hogar y en el camino, desde ahora y para siempre. |
Nuestro socorro está en el nombre de Jehová, que hizo el cielo y la tierra. | Nuestra ayuda está en el nombre del Señor, creador del cielo y de la tierra. |
Si Jehová no edifica la casa, en vano trabajan los que la edifican; si Jehová no guarda la ciudad, en vano vela la guardia. | Si el Señor no edifica la casa, en vano se esfuerzan los albañiles. Si el Señor no cuida la ciudad, en vano hacen guardia los vigilantes. |
Bienaventurado todo aquel que teme a Jehová, que anda en sus caminos. | Dichosos todos los que temen al Señor, los que van por sus caminos. |
De lo profundo, Jehová, a ti clamo. Señor, oye mi voz; estén atentos tus oídos a la voz de mi súplica. | A ti, Señor, elevo mi clamor desde las profundidades del abismo. Escucha, Señor, mi voz. Estén atentos tus oídos a mi voz suplicante. |
Esperé yo en Jehová; esperó mi alma, en su palabra he esperado. | Espero al Señor, lo espero con toda el alma; en su palabra he puesto mi esperanza. |
¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es que habiten los hermanos juntos en armonía! | ¡Cuán bueno y cuán agradable es que los hermanos convivan en armonía! |
Jehová cumplirá su propósito en mí. Tu misericordia, Jehová, es para siempre; ¡no desampares la obra de tus manos! | El Señor cumplirá en mí su propósito. Tu gran amor, Señor, perdura para siempre; ¡no abandones la obra de tus manos! |
Jehová, tú me has examinado y conocido. Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme. Has entendido desde lejos mis pensamientos. | Señor, tú me examinas, tú me conoces. Sabes cuándo me siento y cuándo me levanto; aun a la distancia me lees el pensamiento. |
Pues aún no está la palabra en mi lengua y ya tú, Jehová, la sabes toda. | No me llega aún la palabra a la lengua cuando tú, Señor, ya la sabes toda. |