Así que ayunamos y oramos a nuestro Dios pidiéndole su protección y él nos escuchó.


Ayunamos, pues, y pedimos a nuestro Dios sobre esto, y él nos fue propicio.
Ayunamos, pues, y pedimos a nuestro Dios sobre esto, y él nos fue propicio.
Ayunamos, pues, y pedimos a nuestro Dios acerca de esto, y Él escuchó nuestra súplica.
Versículo de la Biblia del día
Quien ama el dinero, de dinero no se sacia.Quien ama las riquezas nunca tiene suficiente.
¡También esto es vanidad!





