- Pero si el Espíritu de aquel que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en vosotros, el mismo que resucitó a Cristo Jesús de entre los muertos, también dará vida a vuestros cuerpos mortales por medio de su Espíritu que habita en vosotros.
- Porque nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también ansiosamente esperamos a un Salvador, el Señor Jesucristo.
- He aquí, yo vengo pronto, y mi recompensa está conmigo para recompensar a cada uno según sea su obra.
- Él que testifica de estas cosas dice: Sí, vengo pronto. Amén. Ven, Señor Jesús.
- La gracia del Señor Jesucristo sea con vuestro espíritu.
- Porque mientras aún éramos débiles, a su tiempo Cristo murió por los impíos.
- Así que, si el Hijo os hace libres, seréis realmente libres.
- En la casa de mi Padre hay muchas moradas; si no fuera así, os lo hubiera dicho; porque voy a preparar un lugar para vosotros.
- Entonces Jesús dijo: Por un poco más de tiempo estoy con vosotros; después voy al que me envió.
- A quienes Dios quiso dar a conocer cuáles son las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles, que es Cristo en vosotros, la esperanza de la gloria.
- Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que queráis y os será hecho.
- Estando convencido precisamente de esto: que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Cristo Jesús.
- Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo también daré por la vida del mundo es mi carne.
- Y en el último día, el gran día de la fiesta, Jesús puesto en pie, exclamó en alta voz, diciendo: Si alguno tiene sed, que venga a mí y beba.
- Porque así como los sufrimientos de Cristo son nuestros en abundancia, así también abunda nuestro consuelo por medio de Cristo.
- Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también Dios traerá con Él a los que durmieron en Jesús.
- He aquí, viene con las nubes y todo ojo le verá, aun los que le traspasaron; y todas las tribus de la tierra harán lamentación por Él; sí. Amén.
- Gracia a vosotros y paz de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.
- Trabajad, no por el alimento que perece, sino por el alimento que permanece para vida eterna, el cual el Hijo del Hombre os dará, porque a este es a quien el Padre, Dios, ha marcado con su sello.
- Pero ahora Él ha obtenido un ministerio tanto mejor, por cuanto es también el mediador de un mejor pacto, establecido sobre mejores promesas.
- Y todo lo que pidáis en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.
- La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros.
- Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea perfecto.
- Porque yo os entregué en primer lugar lo mismo que recibí: que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; que fue sepultado y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras.
- Y Él me ha dicho: Te basta mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, muy gustosamente me gloriaré más bien en mis debilidades, para que el poder de Cristo more en mí.
Temas relacionados
Padre
Como un padre se...
Salvación
Y en ningún otro...
Crucifixión
Y Él mismo llevó...
Fe
Por eso os digo...
Amor
El amor es paciente...
Vida
El Señor te protegerá...
Versículo de la Biblia del día
La conclusión, cuando todo se ha oído, es esta:teme a Dios y guarda sus mandamientos,
porque esto concierne a toda persona.
