
Soy yo mismo el que los consuela.
¿Quién eres tú, que temes a los hombres,
a simples mortales, que no son más que hierba?
¿Quién eres tú, que temes a los hombres,
a simples mortales, que no son más que hierba?
Yo, yo soy vuestro consolador. ¿Quién eres tú para que tengas temor del hombre, que es mortal, y del hijo de hombre, que es como heno?
Yo, yo soy vuestro consolador.
¿Quién eres tú para que tengas temor de los mortales
y de los hijos de los hombres, que son como el heno?
¿Quién eres tú para que tengas temor de los mortales
y de los hijos de los hombres, que son como el heno?
Yo, yo soy vuestro consolador.
¿Quién eres tú que temes al hombre mortal,
y al hijo del hombre que como hierba es tratado?
¿Quién eres tú que temes al hombre mortal,
y al hijo del hombre que como hierba es tratado?
Versículo de la Biblia del día
Así mismo, en nuestra debilidad el Espíritu acude a ayudarnos. No sabemos qué pedir, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos que no pueden expresarse con palabras.Versículo de la Biblia al Azar
Uno solo puede ser vencido,pero dos pueden resistir.
¡La cuerda de tres hilos
no se rompe fácilmente!Siguiente versículo!Con imagen





