- ¿Acaso creen que me complace la muerte del malvado? ¿No quiero más bien que abandone su mala conducta y que viva? Yo, el Señor y Dios, lo afirmo.
- Yo soy el buen pastor. El buen pastor da su vida por las ovejas.
- Todos los caminos del ser humano son limpios a sus ojos,
pero las intenciones las juzga el Señor.






