Versículos de la Biblia sobre 'Mateo'
- El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.
- No juzguéis, para que no seáis juzgados.
- Producid, pues, frutos dignos de arrepentimiento.
- Pero el que persevere hasta el fin, éste será salvo.
- Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.
- Y todo lo que pidáis en oración, creyendo, lo recibiréis.
- Bienaventurados los que lloran,
porque recibirán consolación. - Bienaventurados los de limpio corazón,
porque verán a Dios. - El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.
- Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.
- Y les dijo: —Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres.
- Pero muchos primeros serán últimos, y los últimos, primeros.
- Y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí.
- Y el segundo es semejante: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo.”
- Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.
- Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor.
- Bienaventurados los pacificadores,
porque serán llamados hijos de Dios. - Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.
- Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia,
porque serán saciados. - Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.
- Bienaventurados los pobres en espíritu,
porque de ellos es el reino de los cielos. - Perdónanos nuestras deudas,
como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. - Pusieron sobre su cabeza su causa escrita: «Éste es Jesús, el rey de los judíos.»
- No penséis que he venido a traer paz a la tierra; no he venido a traer paz, sino espada.
- El que halle su vida, la perderá; y el que pierda su vida por causa de mí, la hallará.
- Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.
- Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.
- Al oír esto Jesús, les dijo: —Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos.
- Pero sea vuestro hablar: “Sí, sí” o “No, no” porque lo que es más de esto, de mal procede.
- Y se oyó una voz de los cielos que decía: «Éste es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia.»
- Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
- Mirándolos Jesús, les dijo: —Para los hombres esto es imposible, pero para Dios todo es posible.
- Dará a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.
- Pero si no perdonáis sus ofensas a los hombres, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.
- Jesús le dijo: —“Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente.”
- No penséis que he venido a abolir la Ley o los Profetas; no he venido a abolir, sino a cumplir.
- Pero, ¿cuánto más vale un hombre que una oveja? Por consiguiente, está permitido hacer el bien en sábado.
- Por tanto, si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial.
- Por tanto, también vosotros estad preparados, porque el Hijo del hombre vendrá a la hora que no pensáis.
- No nos metas en tentación,
sino líbranos del mal,
porque tuyo es el Reino, el poder y la gloria,
por todos los siglos. Amén. - Desde entonces comenzó Jesús a predicar y a decir: «¡Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado!»
- ¿Acaso piensas que no puedo ahora orar a mi Padre, y que él no me daría más de doce legiones de ángeles?
- Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y repréndelo estando tú y él solos; si te oye, has ganado a tu hermano.
- Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará.
- Y al orar no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos.
- Velad y orad para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.
- Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces.
- Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia,
porque de ellos es el reino de los cielos. - ¿Por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo?
- Si no los oye a ellos, dilo a la iglesia; y si no oye a la iglesia, tenlo por gentil y publicano.
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