- ¡Levanta la voz y hazles justicia!
¡Defiende a los pobres y necesitados! - No me llega aún la palabra a la lengua
cuando tú, Señor, ya la sabes toda. - Porque con el corazón se cree para ser justificado, pero con la boca se confiesa para ser salvo.
- El de labios mentirosos disimula su odio,
y el que propaga calumnias es un necio. - El justo se ve coronado de bendiciones,
pero la boca del malvado encubre violencia. - No va bien con los necios el lenguaje refinado
ni con los gobernantes, la mentira. - Si tu hermano peca, repréndelo; y si se arrepiente, perdónalo. Aun si peca contra ti siete veces en un día, y siete veces regresa a decirte que se arrepiente, perdónalo.
- Plata refinada es la lengua del justo;
el corazón del malvado es de poco valor. - Bendeciré al Señor en todo tiempo;
lo alabarán siempre mis labios. - Tal vez te preguntes: «¿Cómo podré reconocer un mensaje que no provenga del Señor?». Si lo que el profeta proclame en nombre del Señor no se cumple ni se realiza, será señal de que su mensaje no proviene del Señor. Ese profeta habrá hablado con presunción. No le temas.
- En mi angustia invoqué al Señor;
clamé a mi Dios por ayuda.
Él me escuchó desde su Templo;
¡mi clamor llegó a sus oídos! - Sobre todo, hermanos míos, no juren ni por el cielo ni por la tierra ni por ninguna otra cosa. Que su «sí» sea «sí», y su «no», «no», para que no sean condenados.
- Y dijo Dios: «¡Que haya luz!». Y la luz llegó a existir.
- No me he apartado de los mandamientos de sus labios;
valoro más las palabras de su boca que mi pan de cada día. - Porque la profecía no ha tenido su origen en la voluntad humana, sino que los profetas hablaron de parte de Dios, impulsados por el Espíritu Santo.
- El Señor aborrece a los de labios mentirosos,
pero se complace en los que actúan con lealtad. - Caí al suelo y oí una voz que me decía: “Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?”.
- En aquel día dirán:
«Alaben al Señor, invoquen su nombre;
den a conocer entre los pueblos sus obras;
proclamen la grandeza de su nombre.» - Los chismes son deliciosos manjares;
penetran hasta lo más íntimo del ser. - Quiero alabarte, Señor, con todo el corazón,
y contar todas tus maravillas. - Aparecieron entonces unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos. Todos fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en diferentes lenguas, según el Espíritu les concedía expresarse.
- Ustedes ya están limpios por la palabra que les he comunicado.
- Después de haber orado, tembló el lugar en que estaban reunidos; todos fueron llenos del Espíritu Santo y proclamaban la palabra de Dios sin temor alguno.
- Pero yo digo: No juren de ningún modo: ni por el cielo, porque es el trono de Dios; ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran Rey.
- Entonces oí la voz del Señor que decía:
—¿A quién enviaré? ¿Quién irá por nosotros?
Y respondí:
—Aquí estoy. ¡Envíame a mí!
Versículo de la Biblia del día
Porque yo conozco los planes que tengo para ustedes —afirma el Señor—, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza.Versículo de la Biblia al Azar
Alaba, alma mía, al Señor;alabe todo mi ser su santo nombre.Siguiente versículo!Con imagen






