DailyVerses.net
mailfacebooktwitterandroid
Deutsch | English | Español | Nederlands | Português | Slovenský

71 Versículos de la Biblia sobre la Adoración

« Isaías 25:1 »
Reina-Valera 1995Nueva Versión Internacional
Jehová, tú eres mi Dios; te exaltaré, alabaré tu nombre, porque has hecho maravillas; tus consejos antiguos son verdad y firmeza.Señor, tú eres mi Dios; te exaltaré y alabaré tu nombre porque has hecho maravillas. Desde tiempos antiguos tus planes son fieles y seguros.
Pero serviréis a Jehová, vuestro Dios, y él bendecirá tu pan y tus aguas. Yo apartaré de ti toda enfermedad.Adora al Señor tu Dios, y él bendecirá tu pan y tu agua. Yo apartaré de ustedes toda enfermedad.
¡Todo lo que respira alabe a Jah! ¡Aleluya!¡Que todo lo que respira alabe al Señor! ¡Aleluya! ¡Alabado sea el Señor!
Pero a medianoche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios; y los presos los oían.A eso de la medianoche, Pablo y Silas se pusieron a orar y a cantar himnos a Dios, y los otros presos los escuchaban.
Dios es Espíritu, y los que lo adoran, en espíritu y en verdad es necesario que lo adoren.Dios es espíritu, y quienes lo adoran deben hacerlo en espíritu y en verdad.
Bendice, alma mía, a Jehová, y bendiga todo mi ser su santo nombre.Alaba, alma mía, al Señor; alabe todo mi ser su santo nombre.
Aclamad a Jehová, porque él es bueno; porque su misericordia es eterna.¡Alaben al Señor porque él es bueno, y su gran amor perdura para siempre!
Aunque la higuera no florezca ni en las vides haya frutos, aunque falte el producto del olivo y los labrados no den mantenimiento, aunque las ovejas sean quitadas de la majada y no haya vacas en los corrales, con todo, yo me alegraré en Jehová, me gozaré en el Dios de mi salvación.Aunque la higuera no dé renuevos, ni haya frutos en las vides; aunque falle la cosecha del olivo, y los campos no produzcan alimentos; aunque en el aprisco no haya ovejas, ni ganado alguno en los establos; aun así, yo me regocijaré en el Señor, ¡me alegraré en Dios, mi libertador!
¡Dios, Dios mío eres tú! ¡De madrugada te buscaré! Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela en tierra seca y árida donde no hay aguas.Oh Dios, tú eres mi Dios; yo te busco intensamente. Mi alma tiene sed de ti; todo mi ser te anhela, cual tierra seca, extenuada y sedienta.
Sea llena mi boca de tu alabanza, de tu gloria todo el día.Mi boca rebosa de alabanzas a tu nombre, y todo el día proclama tu grandeza.
Tuya es, Jehová, la magnificencia y el poder, la gloria, la victoria y el honor; porque todas las cosas que están en los cielos y en la tierra son tuyas. Tuyo, Jehová, es el reino, y tú eres excelso sobre todos.Tuyos son, Señor, la grandeza y el poder, la gloria, la victoria y la majestad. Tuyo es todo cuanto hay en el cielo y en la tierra. Tuyo también es el reino, y tú estás por encima de todo.
Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación, el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios.Alabado sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre misericordioso y Dios de toda consolación, quien nos consuela en todas nuestras tribulaciones para que con el mismo consuelo que de Dios hemos recibido, también nosotros podamos consolar a todos los que sufren.
Por tanto, tú te has engrandecido, Jehová Dios; por cuanto no hay como tú, ni hay Dios fuera de ti, conforme a todo lo que hemos oído con nuestros oídos.¡Qué grande eres, Señor omnipotente! Nosotros mismos hemos aprendido que no hay nadie como tú, y que aparte de ti no hay Dios.
Cantad a Dios, cantad salmos a su nombre; exaltad al que cabalga sobre los cielos. Jah es su nombre: ¡alegraos delante de él! Padre de huérfanos y defensor de viudas es Dios en su santa morada.Canten a Dios, canten salmos a su nombre; aclamen a quien cabalga por las estepas, y regocíjense en su presencia. ¡Su nombre es el Señor! Padre de los huérfanos y defensor de las viudas es Dios en su morada santa.
Porque de él, por él y para él son todas las cosas.A él sea la gloria por los siglos. Amén.Porque todas las cosas proceden de él, y existen por él y para él. ¡A él sea la gloria por siempre! Amén.
¿Por qué te abates, alma mía, y por qué te turbas dentro de mí? Espera en Dios, porque aún he de alabarlo, ¡salvación mía y Dios mío!¿Por qué voy a inquietarme? ¿Por qué me voy a angustiar? En Dios pondré mi esperanza, y todavía lo alabaré. ¡Él es mi Salvador y mi Dios!
Entonces me invocaréis. Vendréis y oraréis a mí, y yo os escucharé.Entonces ustedes me invocarán, y vendrán a suplicarme, y yo los escucharé.
Pues escrito está: «Vivo yo, dice el Señor, que ante mí se doblará toda rodilla, y toda lengua confesará a Dios.»Está escrito: «Tan cierto como que yo vivo —dice el Señor—, ante mí se doblará toda rodilla y toda lengua confesará a Dios.»
Venid, adoremos y postrémonos; arrodillémonos delante de Jehová, nuestro hacedor.Vengan, postrémonos reverentes, doblemos la rodilla ante el Señor nuestro Hacedor.
¡Alabad a Jehová, invocad su nombre, dad a conocer sus obras entre los pueblos!Den gracias al Señor, invoquen su nombre; den a conocer sus obras entre las naciones.
Extendí mis manos hacia ti, mi alma te anhela como la tierra sedienta. SelahHacia ti extiendo las manos; me haces falta, como el agua a la tierra seca.
No hay santo como Jehová; porque no hay nadie fuera de ti ni refugio como el Dios nuestro.Nadie es santo como el Señor; no hay roca como nuestro Dios. ¡No hay nadie como él!
Alma mía, dijiste a Jehová: «Tú eres mi Señor; no hay para mí bien fuera de ti.»Yo le he dicho al Señor: «Mi Señor eres tú. Fuera de ti, no poseo bien alguno.»
A él clamé con mi boca y fue exaltado con mi lengua.Clamé a él con mi boca; lo alabé con mi lengua.
«Ahora yo, Nabucodonosor, alabo, engrandezco y glorifico al Rey del cielo, porque todas sus obras son verdaderas y sus caminos justos; y él puede humillar a los que andan con soberbia.»Por eso yo, Nabucodonosor, alabo, exalto y glorifico al Rey del cielo, porque siempre procede con rectitud y justicia, y es capaz de humillar a los soberbios.
Anterior123Próximo
Versículo de la Biblia del día
Por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios, y son justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús.
Reciba el Versículo Diario:
mailCorreo electrónico
facebookFacebook
twitterTwitter
androidAndroid
Plan de lectura de la Biblia
Registrar y configurar su plan de lectura de la Biblia que desea ver su progreso y el siguiente capítulo para leer aquí!
Aceptar Este sitio utiliza cookies