Versículos de la Biblia sobre 'Solo jesus'
- Porque hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre.
- Ahora bien, no hace falta mediador si hay una sola parte y, sin embargo, Dios es uno solo.
- Jesús respondió: —Escrito está: “No solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”.
- Hay un solo cuerpo y un solo Espíritu, así como también fueron llamados a una sola esperanza.
- En paz me acuesto y me duermo,
porque solo tú, Señor, me haces vivir confiado. - Luego Dios el Señor dijo: «No es bueno que el hombre esté solo. Voy a hacerle una ayuda adecuada».
- Les aseguro que si tienen fe y no dudan —respondió Jesús—, no solo harán lo que he hecho con la higuera, sino que podrán decir a este monte: “Quítate de ahí y tírate al mar”, y así se hará.
- Pues ¿quién es Dios sino el Señor?
¿Quién es la Roca sino nuestro Dios? - Ya no hay judío ni no judío, esclavo ni libre, hombre ni mujer, sino que todos ustedes son uno solo en Cristo Jesús.
- Porque a ustedes se les ha concedido no solo creer en Cristo, sino también sufrir por él.
- Pues ¿quién es Dios sino el Señor?
¿Quién es la Roca sino nuestro Dios? - No hay más que un solo Legislador y Juez, aquel que puede salvar y destruir. Tú, en cambio, ¿quién eres para juzgar a tu prójimo?
- De hecho, aunque el cuerpo es uno solo, tiene muchos miembros y todos los miembros, no obstante ser muchos, forman un solo cuerpo. Así sucede con Cristo.
- Que gobierne en sus corazones la paz de Cristo, a la cual fueron llamados en un solo cuerpo. Y sean agradecidos.
- Todos fuimos bautizados por un solo Espíritu para constituir un solo cuerpo —ya seamos judíos o no, esclavos o libres—, y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu.
- ¿Acaso no creemos que Jesús murió y resucitó? Así también Dios resucitará con Jesús a los que han muerto en unión con él.
- Puedes irte —dijo Jesús—, tu fe te ha sanado. Al instante recobró la vista y comenzó a seguir a Jesús por el camino.
- ¿No te dije que si crees verás la gloria de Dios? —le contestó Jesús.
- Jesús dijo: —¿Cómo que si puedo? Para el que cree, todo es posible.
- Para nosotros no hay más que un solo Dios, el Padre, de quien todo procede y para el cual vivimos; y no hay más que un solo Señor, Jesucristo, por quien todo existe y por medio del cual vivimos.
- La actitud de ustedes debe ser como la de Cristo Jesús.
- Y no solo en esto, sino también en nuestros sufrimientos, porque sabemos que el sufrimiento produce perseverancia; la perseverancia, entereza de carácter; la entereza de carácter, esperanza.
- Solo él es mi roca y mi salvación;
él es mi refugio,
¡no caeré! - Mi enseñanza no es mía —respondió Jesús—, sino del que me envió.
- Así que tú, hijo mío, fortalécete por la gracia que tenemos en Cristo Jesús.
- Solo él es mi roca y mi salvación;
él es mi refugio,
¡jamás caeré! - Al oír esto, Jesús dijo a Jairo: —No tengas miedo; nada más cree y ella será sanada.
- ¿Quién es el que vence al mundo sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?
- ¿No han leído —respondió Jesús— que en el principio el Creador “los creó hombre y mujer” y dijo: “Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer y los dos llegarán a ser uno solo”? Así que ya no son dos, sino uno solo. Por tanto, lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre.
- Yo soy el camino, la verdad y la vida —contestó Jesús—. Nadie llega al Padre sino por mí.
- Si caen, el uno levanta al otro.
¡Ay del que cae
y no tiene quien lo levante! - Les aseguro que todo el que peca es esclavo del pecado —afirmó Jesús—.
- Esto es lo que Dios quiere que hagan: que crean en aquel a quien él envió —respondió Jesús.
- Padre —dijo Jesús—, perdónalos, porque no saben lo que hacen.
Mientras tanto, echaban suertes para repartirse entre sí la ropa de Jesús. - Voy a estar con ustedes un poco más de tiempo —afirmó Jesús—, y luego volveré al que me envió.
- El que da testimonio de estas cosas dice: «Sí, vengo pronto».
Amén. ¡Ven, Señor Jesús! - Encima de su cabeza pusieron por escrito la causa de su condena: este es jesús, el rey de los judíos.
- Si alguien confiesa públicamente que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él y él en Dios.
- Al necio no le complace la inteligencia;
tan solo hace alarde de su propia opinión. - Así mismo serán perseguidos todos los que quieran llevar una vida piadosa en Cristo Jesús.
- Porque me has visto, has creído —le dijo Jesús—; dichosos los que no han visto y sin embargo creen.
- Dará a luz un hijo y le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.
- Para los hombres es imposible —aclaró Jesús, mirándolos fijamente—, mas para Dios todo es posible.
- ¡La paz sea con ustedes! —repitió Jesús—. Como el Padre me envió a mí, así yo los envío a ustedes.
- Te humilló y te hizo pasar hambre, pero luego te alimentó con maná, comida que ni tú ni tus antepasados habían conocido, con lo que te enseñó que no solo de pan vive el hombre, sino de todo lo que sale de la boca del Señor.
- Te aseguro que quien no nazca de nuevo no puede ver el reino de Dios —dijo Jesús.
- Sigo avanzando hacia la meta para ganar el premio que Dios ofrece mediante su llamamiento celestial en Cristo Jesús.
- Al probar Jesús el vinagre, dijo: —Todo se ha cumplido. Luego inclinó la cabeza y entregó el espíritu.
- He peleado la buena batalla, he terminado la carrera, me he mantenido en la fe. Por lo demás me espera la corona de justicia que el Señor, el Juez justo, me otorgará en aquel día; y no solo a mí, sino también a todos los que con amor hayan esperado su venida.
- El orgullo solo genera contiendas,
pero la sabiduría está con quienes oyen consejos.






