Versículos de la Biblia sobre 'Salmo'
- Cuando siento miedo, pongo en ti mi confianza.
- Protégeme, oh Dios,
porque en ti busco refugio. - ¡Que todo lo que respira alabe al Señor!
¡Aleluya! - Clamé a él con mi boca;
lo alabé con mi lengua. - Señor, hazme conocer tus caminos;
y enséñame tus sendas. - Viviré con toda libertad,
porque he buscado tus preceptos. - ¡Busquen al Señor y su fuerza;
anhelen siempre su rostro! - Es mejor refugiarse en el Señor
que confiar en el hombre. - Sana a los de corazón quebrantado
y venda sus heridas. - Envió su palabra para sanarlos
y así los libró de la fosa. - Me doy prisa, no tardo nada
para cumplir tus mandamientos. - Que se aparte del mal y haga el bien;
que busque la paz y la siga. - Pero Dios es mi socorro;
el Señor es quien me sostiene. - En mi corazón atesoro tus dichos
para no pecar contra ti. - El justo jamás caerá;
su recuerdo permanecerá para siempre. - Tu palabra es una lámpara a mis pies;
es una luz en mi sendero. - Alaba, alma mía, al Señor;
alabe todo mi ser su santo nombre. - Mi boca rebosa de tu alabanza
y todo el día proclama tu grandeza. - Dios nos bendecirá
y le temerán todos los confines de la tierra. - Nuestro Dios está en los cielos
y puede hacer todo cuanto quiere. - Solo él es mi roca y mi salvación;
él es mi refugio,
¡no caeré! - Solo en Dios halla descanso mi alma;
de él viene mi salvación. - No permitirá que tu pie resbale;
jamás duerme el que te cuida. - Busqué al Señor y él me respondió;
me libró de todos mis temores. - Que refrene su lengua de hablar el mal
y sus labios de proferir engaños. - Solo en Dios halla descanso mi alma;
de él viene mi esperanza. - La palabra del Señor es justa;
fieles son todas sus obras. - Tuya es, Señor, la salvación;
¡envía tu bendición sobre tu pueblo! Selah - Señor, líbrame
de los labios mentirosos
y de la lengua engañosa. - Solo él es mi roca y mi salvación;
él es mi refugio,
¡jamás caeré! - He escogido el camino de la fidelidad;
he preferido tus leyes. - Que tu gran amor, Señor, nos acompañe,
tal como lo esperamos de ti. - Te exaltaré, mi Dios y rey;
por siempre bendeciré tu nombre. - Este pobre clamó, el Señor lo oyó
y lo libró de todas sus angustias. - Tú eres mi escondite y mi escudo;
en tu palabra he puesto mi esperanza. - Dichosos todos los que temen al Señor,
los que van por sus caminos. - Te alabaré con un corazón recto,
cuando aprenda tus justas leyes. - Él apaga la sed del sediento
y sacia con lo mejor al hambriento. - Inclina mi corazón hacia tus mandatos
y no hacia las ganancias deshonestas. - Deléitate en el Señor
y él te concederá los deseos de tu corazón. - Los que aman tu Ley disfrutan de gran paz
y nada los hace tropezar. - Quiero alabarte, Señor, con todo el corazón,
y contar todas tus maravillas. - Este es el día que hizo el Señor;
regocijémonos y alegrémonos en él. - ¿Cómo puede el joven mantener limpio su camino?
Viviendo conforme a tu palabra. - El Señor está conmigo y no tengo miedo;
¿qué me puede hacer un simple mortal? - Tú eres fiel con quien es fiel
e íntegro con quien es íntegro. - Bendeciré al Señor en todo tiempo;
lo alabarán siempre mis labios. - Haz resplandecer tu rostro sobre tu siervo;
por tu gran amor, sálvame. - ¡Levántate, Señor!
¡Levanta, oh Dios, tu brazo!
¡No te olvides de los indefensos! - El Señor fortalece a su pueblo;
el Señor bendice a su pueblo con la paz.






