- Al amigo que sufre no se le niega la lealtad,
aunque se haya apartado del temor al Todopoderoso. - Yo sé que mi Redentor vive
y que al final se levantará sobre el polvo. - No me he apartado de los mandamientos de sus labios;
valoro más las palabras de su boca que mi pan de cada día. - El Todopoderoso no está a nuestro alcance;
excelso es su poder.
Grandes son su justicia y rectitud;
¡a nadie oprime! - Él, en cambio, conoce mis caminos;
si me pusiera a prueba, saldría yo puro como el oro.
En sus sendas he afirmado mis pies;
he seguido su camino sin desviarme. - Al llegar a este punto, Job se levantó, se rasgó las vestiduras, se rasuró la cabeza y se dejó caer al suelo en actitud de adoración. Entonces dijo:
«Desnudo salí del vientre de mi madre
y desnudo he de partir.
El Señor ha dado; el Señor ha quitado.
¡Bendito sea el nombre del Señor!». - Muy bien —contestó el Señor—. Todas sus posesiones están en tus manos, con la condición de que a él no le pongas la mano encima. Dicho esto, Satanás se retiró de la presencia del Señor.
- Yo había convenido con mis ojos
no mirar con lujuria a ninguna mujer joven. - ¡Cuán dichoso es el hombre a quien Dios corrige!
No menosprecies la disciplina del Todopoderoso. - Después de haber orado Job por sus amigos, el Señor lo hizo prosperar de nuevo y le dio dos veces más de lo que antes tenía.
Versículo de la Biblia del día
Estos confían en sus carros de guerra,aquellos confían en sus corceles,
pero nosotros confiamos en el nombre
del Señor nuestro Dios.






