Versículos de la Biblia sobre 'Cantar de los cantares'
- Toda tú eres bella, amada mía;
no hay en ti defecto alguno. - A eso de la medianoche, Pablo y Silas se pusieron a orar y a cantar himnos a Dios, y los otros presos los escuchaban.
- Grábame como un sello sobre tu corazón;
llévame como una marca sobre tu brazo.
Fuerte es el amor, como la muerte;
el celo, inconmovible como el sepulcro.
Como llama divina
es el fuego ardiente del amor. - Quiero alegrarme y regocijarme en ti
y cantar salmos a tu nombre, oh Altísimo. - Queridos hijos, apártense de los ídolos.
- Arrepiéntanse, porque el reino de los cielos está cerca.
- Señor, líbrame
de los labios mentirosos
y de la lengua engañosa. - La creación aguarda con ansiedad la revelación de los hijos de Dios.
- Dichosos los pobres en espíritu,
porque el reino de los cielos les pertenece. - Pero muchos de los primeros serán últimos y los últimos serán primeros.
- A nuestro Dios y Padre sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.
- Los ricos son los amos de los pobres;
los deudores son esclavos de sus acreedores. - Él cuida el sendero de los justos
y protege el camino de sus fieles. - Los ojos del Señor están sobre los que le temen;
de los que esperan en su gran amor. - El futuro de los justos es dichoso;
la esperanza de los malvados se desvanece. - El camino del Señor es refugio de los íntegros
y ruina de los malhechores. - ¡Levántate, Señor!
¡Levanta, oh Dios, tu brazo!
¡No te olvides de los indefensos! - El Señor es refugio de los oprimidos;
es su baluarte en momentos de angustia. - ¡Levanta la voz por los que no tienen voz!
¡Defiende los derechos de los desposeídos! - La corona del anciano son sus nietos;
el orgullo de los hijos son sus padres. - “Vuélvanse a mí,
y yo me volveré a ustedes”,
afirma el Señor de los Ejércitos. - La memoria de los justos es una bendición,
pero la fama de los malvados se pudrirá. - Dichosos los perseguidos por causa de la justicia,
porque el reino de los cielos les pertenece. - ¿Quién es este Rey de la gloria?
Es el Señor de los Ejércitos;
¡él es el Rey de la gloria! Selah - Pero de una cosa estoy seguro:
he de ver la bondad del Señor
en esta tierra de los vivientes. - Ustedes, que aman al Señor, odien el mal;
él protege la vida de sus fieles
y los libra de manos de los malvados. - Encima de su cabeza pusieron por escrito la causa de su condena: este es jesús, el rey de los judíos.
- ¡Restáuranos, Señor Dios de los Ejércitos!
Haz resplandecer tu rostro sobre nosotros,
y sálvanos. - Desde entonces comenzó Jesús a predicar: «Arrepiéntanse, porque el reino de los cielos está cerca».
- La casa y el dinero se heredan de los padres,
pero la esposa inteligente es un don del Señor. - No me he apartado de los mandamientos de sus labios;
valoro más las palabras de su boca que mi pan de cada día. - El Señor protege al extranjero
y sostiene al huérfano y a la viuda,
pero frustra los planes de los malvados. - Cuídense de los falsos profetas. Vienen a ustedes disfrazados de ovejas, pero por dentro son lobos feroces.
- También esto viene del Señor de los Ejércitos,
admirable por su consejo
y magnífico por su sabiduría. - Jesús dijo: «Dejen que los niños vengan a mí; no se lo impidan, porque el reino de los cielos es de quienes son como ellos».
- Por tanto, al Rey eterno, inmortal, invisible, al único Dios, sea honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén.
- De él dan testimonio todos los profetas: que todo el que cree en él recibe, por medio de su nombre, el perdón de los pecados.
- Los justos claman, el Señor los oye
y los libra de todas sus angustias.
El Señor está cerca de los quebrantados de corazón,
y salva a los de espíritu abatido. - Se mantenían firmes en la enseñanza de los apóstoles, en la comunión, en el partimiento del pan y en la oración.
- Josué respondió: —Desháganse de los dioses ajenos que todavía conservan. ¡Vuélvanse de todo corazón al Señor, Dios de Israel!
- El Señor me librará de todo mal y me preservará para su reino celestial. A él sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.
- De hecho, ya que la muerte vino por medio de un hombre, también por medio de un hombre viene la resurrección de los muertos.
- Dichoso es quien
no sigue el consejo de los malvados,
ni se detiene en la senda de los pecadores,
ni se sienta en la reunión de los burladores. - Busquen el bien y no el mal, y vivirán;
y así estará con ustedes el Señor Dios de los Ejércitos,
tal como ustedes lo afirman. - Porque nada de lo que hay en el mundo —los malos deseos de la carne, la codicia de los ojos y la arrogancia de la vida—, proviene del Padre, sino del mundo.
- No todo el que me dice: “Señor, Señor”, entrará en el reino de los cielos, sino solo el que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo.
- Más vale lo poco de un justo
que la abundancia de muchos malvados;
porque el brazo de los malvados será quebrado,
pero el Señor sostendrá a los justos. - Guarda silencio ante el Señor
y espera en él con paciencia;
no te enojes ante el éxito de otros,
de los que maquinan planes malvados. - Ruego, hermanos, que se cuiden de los que causan divisiones y dificultades, y van en contra de lo que a ustedes se les ha enseñado. Apártense de ellos.
- Esta es la palabra del Señor para Zorobabel:
“No será por la fuerza ni por ningún poder, sino por mi Espíritu —dice el Señor de los Ejércitos—.”






